Imagina que escribes una receta de cocina. El plato final es lo que importa, pero a veces necesitas anotar cosas para ti mismo: "mamá usa más ajo", "próxima vez menos sal". Notas que no son parte de la receta, pero te ayudan a entenderla mejor.
En HTML, los comentarios son exactamente eso: notas invisibles que solo existen en el código fuente. El navegador las ignora por completo — el usuario nunca las ve. Pero para ti y para otros desarrolladores, pueden ser invaluables.
Todo lo que esté entre <!-- y --> es invisible para el navegador.
Puede ser una línea o varias:
A veces escribes algo que no es obvio. Un comentario puede salvar a tu yo del futuro:
En documentos largos, los comentarios ayudan a navegar:
¿Quieres probar cómo se ve algo sin cierto elemento? Comenta en lugar de borrar:
El enlace al blog sigue en el código, pero no aparece en la página. Útil para pruebas sin perder trabajo.
Muchos desarrolladores usan comentarios para recordar tareas pendientes:
Los comentarios son invisibles en la página renderizada, pero cualquiera puede verlos inspeccionando el código fuente (clic derecho → "Ver código fuente" o las DevTools).
Esto significa: nunca pongas información sensible en comentarios. Nada de contraseñas, claves de API, datos personales, o comentarios ofensivos sobre el cliente. Todo eso es visible para quien quiera mirarlo.
Los comentarios son como la sal: en su justa medida mejoran todo, pero en exceso arruinan el plato.
Comenta cuando:
No comentes:
<!-- Esto es un párrafo --> antes de <p>)El mejor código es el que no necesita comentarios porque es claro por sí mismo. Pero cuando hace falta explicar algo, un buen comentario vale oro.
Este capítulo no tiene desafío — los comentarios son una herramienta de apoyo, no algo que necesites "demostrar". Simplemente recuerda que existen y úsalos cuando te sean útiles.
El código habla a las máquinas. Los comentarios hablan a los humanos...