Imagina que estás leyendo un libro. Tiene un título en la portada, capítulos con sus propios nombres, y dentro de cada capítulo, secciones que organizan las ideas. Sin esa estructura, el libro sería un muro interminable de texto — como intentar encontrar algo en una habitación donde todo está tirado en el suelo.
La web funciona igual. Los títulos no son solo texto grande y llamativo; son señales que guían al lector (y a los buscadores) a través de tu contenido.
<h1> a <h6>HTML te ofrece seis niveles de títulos, como los rangos en un ejército o las capas de un pastel.
El <h1> es el general, el título supremo. El <h6> es el soldado raso, el más específico.
Prueba este código en tu editor:
¿Notaste algo? Cuanto mayor es el número, más pequeño se ve el título. Pero aquí viene un secreto que muchos principiantes ignoran...
No elijas un <h3> porque "se ve del tamaño que quieres". Eso es como elegir
un coche por el color sin mirar el motor.
El número del título indica su importancia semántica, no su tamaño visual.
Más adelante, cuando aprendas CSS, podrás hacer que un <h1> sea diminuto
y un <h6> sea gigante si así lo deseas. El tamaño es solo maquillaje; la semántica es la esencia.
Piénsalo así:
<h1> — El título de toda la página. Solo debería haber uno, como solo hay un título en la portada de un libro.<h2> — Los capítulos principales.<h3> — Las secciones dentro de un capítulo.<h4>, <h5>, <h6> — Niveles más profundos, para cuando necesitas organizar ideas muy específicas.En la práctica, la mayoría de páginas web viven felices con <h1>, <h2> y <h3>.
Los demás están ahí por si algún día escribes la enciclopedia más detallada del universo.
Aquí está el giro inesperado: los títulos no son solo para humanos.
Los motores de búsqueda como Google leen tus títulos para entender de qué trata tu página. Las personas con discapacidad visual usan lectores de pantalla que navegan saltando de título en título. Una buena jerarquía de títulos hace tu web más encontrable y más accesible.
Escribir HTML semántico no es solo buena práctica — es construir una web mejor para todos.
Es hora de poner orden. Tienes un texto desordenado que necesita estructura. Tu misión: usar los títulos correctos para organizarlo como un profesional.
Aquí tienes el contenido. Envuelve cada línea con la etiqueta de título que corresponda según su importancia:
Pista: Piensa en la jerarquía. ¿Cuál es el título principal de todo el blog? ¿Qué son "Viajes" y "Comida"? ¿Y qué hay de "Europa" dentro de "Viajes"?
El contenido sin estructura es ruido. Dale forma...