Programar tiene dos caras inevitables:
Los comentarios te ayudan con la primera parte. Los errores, con la segunda.
Puedes dejar notas que JavaScript ignorará:
Sirven para recordar ideas, marcar secciones o explicarte algo que no quieres olvidar dentro de diez minutos.
Cuando el programa no entiende lo que has escrito, protesta. Y eso está bien. Un error no es un castigo: es una pista.
Aprender a programar también es aprender a leer mensajes raros sin entrar en pánico.
Añade un comentario al archivo y luego escribe una línea sencilla de código debajo. Empieza a tratar el archivo como un lugar donde pensar y probar.
El programador no es quien nunca falla. Es quien sabe usar el fallo como mapa...