Una función es un bloque de código con nombre que puedes ejecutar cuando lo necesites.
Esto te permite agrupar lógica, evitar repeticiones y empezar a pensar en piezas reutilizables.
Imagina que en varias partes del programa quieres repetir la misma acción:
Eso funciona, pero repite código. Y el código repetido suele acabar volviéndose incómodo de mantener.
Con una función defines la acción una sola vez:
Y después la ejecutas cuando la necesites:
Este matiz es importante:
Si solo declaras la función, el código de dentro todavía no se ejecuta.
La forma más útil de imaginarla es esta:
Más adelante recibirá datos y devolverá resultados. Pero primero conviene entender bien esta base.
Declara una función sencilla y ejecútala al menos una vez. Luego vuelve a llamarla para comprobar por qué una función evita repetir el mismo bloque una y otra vez.
Programar bien también es aprender a empaquetar ideas...