Hasta ahora, tus scripts hacen siempre lo mismo cada vez que los ejecutas. Pero los programas reales necesitan recibir información del exterior.
Piensa en un comando como git commit -m "primer commit". Ahí, -m y "primer commit" son argumentos — datos que le pasas al programa para que haga algo específico.
En Node.js, tus scripts pueden recibir argumentos de la misma forma.
Cuando ejecutas un script con argumentos:
Node.js guarda toda esa información en un array llamado process.argv. Si lo imprimes, verás algo así:
El array siempre tiene esta estructura:
| Posición | Contenido |
|---|---|
[0] | Ruta del ejecutable de Node |
[1] | Ruta del archivo que se ejecuta |
[2] | Tu primer argumento |
[3] | Tu segundo argumento |
... | Y así sucesivamente |
Lo que a ti te interesa empieza en la posición 2.
Imagina que quieres hacer un script que salude a quien le digas:
Prueba ejecutarlo de dos formas en la terminal:
La primera vez recibirá el argumento "Ana". La segunda vez, process.argv[2] será undefined, y tu programa mostrará las instrucciones de uso. Eso es exactamente lo que hacen las herramientas profesionales.
Casi todas las herramientas de línea de comandos usan argumentos:
Cuando creas un script que acepta argumentos, estás construyendo tu propia herramienta CLI. Es el primer paso hacia crear utilidades que otros desarrolladores (o tú mismo) puedan usar desde la terminal.
process.argv[2] y guárdalo en una variablenode index.js TuNombre y node index.jsAhora tus programas no son estáticos — pueden reaccionar a lo que el usuario les diga. Eso es poder real.